RAMTHA Dogmas Espirituales

Bien, deseo entregaros una enseñanza con respecto a las «verdades espirituales» , pues aquí hay muchos que os autodenomináis entidades «espirituales» , ¿no es verdad`? i,Sabíais que eso es una limitación? Si decís que sois «espirituales» , le habéis entregado vuestro poder a otra ilusión, porque cada cosa es espiritual, ¡no hay ni una sola que no lo sea!
(…) Ahora entendéis por qué tantas entidades no me quieren, porque yo de una patada les quito sus muletas. (Recoge su vaso, suspira y hace un brindis ). Por la comedia humana.

Las entidades espirituales cuentan con su propio juego de dog­mas, pero si creéis en el karma, estáis labrando vuestro destino en piedra. Si creéis en el pecado, ciertamente estáis perdidos. Si creéis que la reencarnación, la rueda de la vida, es la utopía de una vida continua, sois de mente limitada, porque más allá de la rueda hay mucho más. Tanto que no os lo podéis imaginar. Si creéis que sois parte de una «familia de almas», os estáis comprometiendo a estar con las mismas viejas almas, os quedáis sin explorar el drama humano en toda su belleza.
Algunos de vosotros tenéis una buena cantidad de guías, ¡y siempre son aristócratas! Y mientras más guías tengáis, más especiales os sentís. Bueno, ese es otro dogma, un dogma espiritual.
¿Sabéis quiénes son vuestros guías? ¡Vosotros mismos!
«Ohhh». (El auditorio ríe). No tenéis que estar de acuerdo conmigo; podéis aferraros a esas entidades si así lo queréis. Pero si sois una entidad soberana, no necesitáis un guía.

Vuestro gran guía es el espíritu de vuestro ser; es la luz que rodea vuestro cuerpo. Fue la primera luz de la creación y se llama la corona azul. Si no tuvierais esa magnífica luz a vuestro alrededor, flotaríais hacia el vacío, célula por célula. ¿Qué os mantiene intactos? ¿Cuál es el pegamento? Se llama amor. Se llama Pensamiento, que es Dios, en forma de Luz.
Con frecuencia las entidades ven su propio espíritu y creen que es otra entidad, hasta le asignan un nombre. Sin embargo esa es la luz de sus propios seres lo que ven, porque vuestra luz a veces se centra frente a vosotros y podéis percibir vislumbres de ella. Esa luz es la fuente donde obtenéis todas vuestras respuestas, porque está conectada a la Mente de Dios. De modo que en lugar de llamarla Shamán Plumarroja, o Dr. Ming Hing Poo de la Tercera Dinastía, o George, llamadla lo que es: ¡YO SOY! Ella sí sabe todo.
Ahora, muchos de vosotros habéis escuchado una voz e inmediatamente pensasteis que erais un canal o un médium. No es así. ¿Por qué no podéis aceptar que es vuestro propio saber interior? Porque eso es en verdad lo que escucháis. Las estrellas y los planetas no controlan vuestras vidas. Nada que esté por fuera de vosotros controla vuestras vidas, a menos que se lo permitáis.
Es una hipocresía decir que sois Dios y luego afirmar que el universo ha planeado vuestro destino. ¿Sabéis por qué funciona la astrología? Porque las entidades creen tanto en ella que la hacen funcionar; ¡así de poderosos son sus pensamientos!
Contratáis a entidades para que os digan lo que ya sabéis y luego les dais todo el crédito. ¡Les estáis entregando vuestro poder a ellas, a las estrellas, a los cristales, a los maestros! ¡Despertad! No es nada raro que los gurús hagan su agosto en este país. (Sacude la cabeza). ¡Nada raro!
Cuando os preguntáis a vosotros mismos, al dios de vuestro ser, él sabe, él tiene las respuestas. Cuando le preguntáis a alguien más, es siempre un juego vano, un acertijo, una especulación.
Todos esos son dogmas espirituales. Y no hay nada de malo creer en ellos si esa es vuestra verdad, pero el dogma es una hipócrita ofensa a la revelación interior divina.
Mientras sigáis creyendo en un poder por fuera de vosotros, nunca llegaréis a ser Dios. ¡Nunca!

Ahora entendéis por qué tantas entidades no me quieren, porque yo de una patada les quito sus muletas. (Recoge su vaso, suspira y hace un brindis ). Por la comedia humana.

Otro dogma espiritual. ¿conocéis «el sendero?

En la religión es tan estrecho (porque entidades de mente estrecha lo inventaron) que no cabe todo el mundo.
El sendero a la iluminación no es un sendero. El sendero queda ahí mismo donde estáis.
¿Cómo sabréis si estáis en el sendero correcto? 
 Cuando tengáis una sonrisa en el rostro, cuando lo que hacéis os haga felices. El sendero correcto está dondequiera que seáis felices.
Ahora, si vuestro sendero tiene una `Y’ en el camino y os da dos opciones, pero ninguna de las dos os hace felices y estáis confundidos, no toméis una decisión. Nunca toméis decisiones cuando estéis confundidos. Permitid que la respuesta os llegue; no demorará siglos, solamente momentos. Poneos de pie allá con una sonrisa en el rostro, ahí mismo donde estáis, y permitid que la confusión se aquiete. Cuando lo permitáis, el sendero se aclarará, porque se siente bien adentro. Puede que no sea lo correcto para otros, pero lo será para vosotros.
La felicidad es el único sendero a la iluminación, porque mientras mas os complazcáis a vosotros mismos y más viváis en un estado de gozo más cerca estaréis de Dios, porque gozo es lo que el Padre es.
¿Sabéis qué es el aburrimiento?
Es vuestra alma diciéndoos que ya habéis aprendido todo lo que necesitabais de esa experiencia. Ya no os intriga, no os desafía ni os ensalza, porque ya aprendisteis todo lo que había que aprender de ella. Si estáis aburridos de algo, es hora de cambiar; es hora de seguir por otro camino. Esto se aplica al trabajo, a la creatividad, a las relaciones sentimentales, a los esposos, amantes, esposas. Se aplica a todo.
Un maestro sabe cuándo ha aprendido todo lo que hay que aprender y sigue su camino. Y se mueve solo en las direcciones que le proporcionan gozo y felicidad . Por supuesto, podéis vivir en la misma choza el resto de vuestras vidas. Si estáis felices ahí, quedaos, pero permitid que vuestra alma os hable y os diga dónde está vuestra felicidad.

Ahora, ¿qué es la voz de Dios?

Son los sentimientos. Escuchar la voz de Dios es escuchar lo que sentís. Los sentimientos son, en verdad, el conocimiento inefable.
 ¿Sabéis por qué no puedo enseñaros ese saber interior? ¡Porque debéis sentirlo! Puedo contaros acerca de ese sentimiento, pero nunca entenderéis qué es lo que estoy diciendo hasta que tengáis la experiencia.
Fuente: Ramtha “Reclamando vuestro poder”
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