El Karma de los pleyadianos con la Tierra

(…) De ese acuerdo resultaron miles de años de interacción pleyadiana con prácticamente todas las culturas primitivas de la Tierra.

En determinadas fases del desarrollo de la especie humanoide, parece ser común entregar el poder personal a figuras divinas o mágicas. Finalmente, eso se convirtió en una práctica muy extendida y, pronto, los pleyadianos comenzaron a apreciar el poder que se les había otorgado. Comenzaron a adueñarse de él. Algunos utilizaron el miedo para manipular su acuerdo, a nivel de alma, de aprender del desarrollo terrestre se transformó en un medio para satisfacer sus propios deseos. En pocos miles de años, los pleyadianos aumentaron su poder y después se les recordó duramente su lugar. Pronto se dieron cuenta de la ironía de la situación – ellos habían deseado entrar en contacto con su negatividad. Su deseo les fue concedido.

Aunque el contacto continuó de forma intermitente hasta el momento actual, resultó lento en comparación con los tiempos anteriores. La mayoría de los pleyadianos ya no considera a los humanos de la Tierra como niños, y permiten que la humanidad tome sus propias decisiones.

Los pleyadianos tienen razones específicas para estar tentativos en su actual interacción con la Tierra. Durante miles de años han entrado en nuestro planeta para protegernos de peligros o para controlamos como niños «por nuestro propio bien». Algunos grupos rebeldes, incluso han manipulado a los seres humanos en beneficio propio. Esto supone una fuente de enorme vergüenza para ellos. Ahora se han dado cuenta de que la humanidad debe tomar sus propias decisiones y que ellos han de confiar en la habilidad humana de ser capaz de tomarlas.

Debido a su interferencia han creado un ciclo kármico. Para su propio crecimiento es absolutamente necesario que este ciclo se cierre.

El mero pensamiento de perpetuar el patrón de interferencias en la Tierra es la idea más espantosa a la que se pueda enfrentar un pleyadiano.

El Prisma De Lira [Extracto]

Imaginad a la Tierra como un principado dentro de un gran imperio muy alejado de vosotros. Tal vez, los    padres de una familia    regia dijeron a sus hijos cuando éstos se ponían pesados: «Venga, id a la Tierra a jugar un rato». Los dioses no se dieron cuenta de que con esta actuación se encerraron en el futuro. Cuando los hijos de los dioses comenzaron a jugar con el oro y con la genética —y con la sangre, el poder femenino— no tenían ni idea de lo que estaban haciendo.

Lo que sí reconocen los dioses ahora es que nosotros en las Pléyades estamos en un dilema. Se desató una tiranía en la Tierra y esta tiranía ha vuelto ahora a nosotros. ¿Sabíais que fuimos nosotros los que creamos  esta tiranía? ¿Que fuimos nosotros los que os quitamos vuestra herencia del ADN de doce filamentos y con plena capacidad de funcionamiento? No seáis ingenuos en lo que se refiere a los Pleyadianos, incluidos nosotros. ¿Por qué creéis que estamos haciendo este trabajo de sanación en vuestro planeta? Deberíais estar atentos pues, tal vez, lo hacemos porque os necesitamos para nuestra próxima fase de desarrollo. Si nosotros deseamos crecer, debemos sanar primero un pasado al que hemos estado conectados.

Nuestros antepasados jugaron con la destrucción del planeta pero también os ayudaron durante muchísimos cambios. Habéis tenido ambas influencias desde las Pléyades. Los archivos de influencias muestran que las energías pleyadianas han sido muy queridas y honradas en la Tierra y que la mayoría de las culturas de  vuestro planeta no albergaban sentimientos negativos hacia las Pléyades. No obstante, somos los primeros en admitir que en un pasado muy lejano

energías pleyadianas manipularon el linaje genérico de los humanos y lo conectaron con el de los reptiles.

Y es por eso que hemos vuelto y es eso lo que queremos sanar. Esta es la razón de nuestra visita.

En nuestra búsqueda del porqué nosotros en las Pléyades estamos en una situación tan difícil, fuimos guiados hacia el futuro para darnos cuenta de que nuestro sistema no irá a ninguna parte sin vosotros.

En otras palabras, no podemos evolucionar como creadores si no damos todas nuestras habilidades y nuestros derechos a todo aquello que hemos creado.

No podemos limpiar y controlar lo que creamos. Este es nuestro dilema. Es por esto que estamos esperando a que vosotros descubráis vuestra propia experiencia como creadores. Cuando lo hagáis, emitiréis todo un código de fórmulas. Puede incluso suceder,  aunque evolucionéis muchísimo, que nunca lleguéis a entender las fórmulas —por lo menos durante mucho tiempo.

Puede que otros accedan a estas fórmulas y, a cambio, vosotros podréis experimentar un estado de éxtasis, una alteración de conciencia o un viaje a otros mundos. Puede que no os deis cuenta de que estáis emitiendo las fórmulas cuando lo hagáis. Otros que necesitan estas fórmulas crearán réplicas de vida o las usarán para restablecer sistemas que han sido destruidos. Cuando estos códigos de información o fórmulas sean descargados, nosotros seremos liberados porque los códigos de la conciencia contienen las canciones de nuestra propia libertad, cantadas como frecuencias y emitidas desde las células de vuestros cuerpos.

Tierra: las claves pleydianas de la biblioteca viviente [Extracto] – Canalización de Barbara Marciniak

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Una respuesta a El Karma de los pleyadianos con la Tierra

  1. SamBell02 dijo:

    Parte de nuestro karma consiste en tratar con la Tierra en este momento, pues todo aquello que ponemos en movimiento es con lo que debemos bailar. Nuestros antepasados crearon hechos que actualmente ahogan nuestro desarrollo en las Pléyades y como Pleyadianos estamos intentando descubrir las soluciones para este enorme dilema, el cual vosotros compartís con nosotros.

    http://www.bibliotecapleyades.net/esp_codigos_geneticos.htm

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