Oikopleura dioica: El bichito que planta cara a Dios

“Hemos estado mal influenciados por la religión, pensando que estábamos en la cúspide de la evolución. No lo estamos. Estamos al mismo nivel que el resto de los animales”, sentencia el biólogo Cristian Cañestro.

No hay animales superiores y animales inferiores. Nuestras piezas de Lego son básicamente las mismas, aunque con ellas construyamos cosas diferentes”, zanja el biólogo.

“Los animales utilizan una cascada de genes para sintetizar el ácido retinoico. Me di cuenta de que en el Oikopleura dioica faltaba uno de estos genes. Luego vi que faltaban más. No encontrábamos ninguno”, recuerda. Este animal de tres milímetros fabrica su corazón, de manera inexplicable, sin ácido retinoico. “Si ves un coche sin ruedas moviéndose, ese día tu percepción de las ruedas cambia”, ilustra Cañestro.

Albalat y Cañestro acaban de publicar en la revista especializada Nature Reviews Genetics un artículo que analiza la pérdida de genes como motor de la evolución.

http://elpais.com/elpais/2016/06/13/ciencia/1465783505_295391.html

 

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2 respuestas a Oikopleura dioica: El bichito que planta cara a Dios

  1. SamBell02 dijo:

    Un reciente Estudio descubre que los insectos pueden tener conciencia propia

    Un reciente estudio, parece demostrar que pese a las limitaciones neuronales de los insectos, estos son capaces de tener conciencia propia y recrear experiencias subjetivas personales.

    http://www.mundodesconocido.es/un-reciente-estudio-descubre-que-los-insectos-pueden-tener-conciencia-propia.html

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  2. Pingback: Plantas y animales | ETnoesmiamigo

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